Melbourne lanza un proyecto millonario para captar la lluvia y hacer más verde la ciudad.


12/07/2019

Melbourne está impulsando un plan municipal de adaptación al cambio climático que tiene la gestión del agua de lluvia como uno de sus puntos fuertes y destinará cerca de 12 millones de euros a diversas medidas. Melbourne, situada en la costa del sureste del continente, tiene un clima de inviernos suaves y veranos cálidos, con precipitaciones anuales de unos 600 mm, similares a las de una ciudad española como Córdoba.

“Este verano fue el más caluroso registrado en la historia de Melbourne, por lo que es importante que conservemos nuestra agua. Es por eso por lo que estamos invirtiendo dos millones de euros en nuestra estrategia para recolectar y reutilizar el agua de lluvia en toda la ciudad. Nuestros proyectos para renovar los sistemas de drenaje y cosechar aguas pluviales protegerán nuestros jardines icónicos de la sequía y las condiciones climáticas extremas” explica el alcalde Arron Wood. En concreto, el Ayuntamiento destinará 2,5 millones de euros a esta plan de gestión de aguas pluviales.

La iniciativa forma parte de una amplia estrategia presentada en 2017 y denominada Green Our City Strategic Action Plan.  Esta incluye medidas destinadas a mejorar también la cobertura vegetal en la ciudad. Se destinarán 2,5 millones de euros para plantar 3,400 árboles y cuidar los 80.000 ejemplares que ya existen.

Dentro de este plan se encuentra la propuesta de aumentar el número de tejados verdes y la vegetación vertical en todo el municipio, donde ya existen 40 tejados verdes de este tipo, según el consejo.

Gracias al compromiso presupuestario los jardines y los parques vivirán un cambio de imagen. El ayuntamiento también invertirá cuatro millones de euros en mejoras en 480 hectáreas de parques y jardines.

El plan también tiene un apartado dedicado a la energía, el objetivo es convertir las instalaciones de la ciudad en productoras de energía totalmente renovable en el marco del Proyecto de Energía Renovable del Melbourne. La energía, que provendrá de un parque eólico de 80MW, alimentará el alumbrado público,  los centros de ocio y las bibliotecas.