Se presentaron los resultados del Curso de Eficiencia Energética en Edificios Municipales coordinado por la Universidad de Buenos Aires y la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático


22/02/2019

El programa contó con la dirección del Dr. Ing. Aníbal Cofone (Secretario de Ciencia y Técnica de la UBA), y la coordinación conjunta de personal de la Secretaria de Ciencia y Tecnica de la UBA y de la RAMCC. El equipo de instructores fue conformado por docentes y profesionales de la Universidad de Buenos (liderados por los Dres. Arqs. John Martin Evans y Silvia de Schiller), representantes del sector privado (empresas Schréder y Philips), del sector público (Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación) y de la fundación FOVISEE.

El informe da cuenta de los resultados del curso incluyendo trabajos elaborados por los equipos de los municipios de Ezeiza, San Miguel y San Martin (Gran Buenos Aires); Caseros (Entre Ríos); Rosario y San Carlos Sud (Santa Fé); Godoy Cruz (Mendoza); Monte Buey, Villa General Belgrano y Camilo Aldao (Córdoba).

En todos los proyectos de mejoras de desempeño ambiental y eficiencia energética, el procedimiento adoptado por los participantes fue similar, realizado en 6 etapas:

1. Análisis de la demanda de energía del edificio, según las facturas con evaluación de índices, tales como la demanda anual por empleado, por metro cuadrado, y la variación estacional.

2. Relevamiento de artefactos, equipos e instalaciones, con sus respectivas potencias y horas estimadas de uso, a fin de analizar los rubros de demanda: calefacción y refrigeración y dependencia en aire acondicionado, iluminación artificial, motores y bombas, otros artefactos de gas incluyendo calentamiento de agua y cocción, equipamiento de oficinas, trabajos de mantenimiento y otros artefactos eléctricos.

3. Encuestas y observación directa de comportamiento de los usuarios (empleados, personal a cargo y público en general): para establecer nivel de confort y satisfacción con las condiciones ambientales del edificio, calidad térmica y lumínica, funcionalidad de espacios/áreas, accesibilidad universal, etc. que contribuyan a favorecer el desempeño amigable del edificio y su entorno.

4. Evaluación de la envolvente edilicia: a fin de detectar la calidad higro-térmica de la envolvente, incluyendo aislación térmica, tamaño y orientación de superficies vidriadas (puertas, ventanas, claraboyas, etc.), captación y protección solar, captación de brisa o protección de viento, etc.

5. Selección de posibles medidas de eficiencia energética a desarrollar en el trabajo práctico del curso.

6. Desarrollo del proyecto de mejora: con aportes de diseño, pre-dimensionamiento de sistemas de energía renovable, tipo de materiales, desarrollo y costos estimados.

Las medidas de eficiencia energética responden a 3 áreas complementarias entre sí:

•Características edilicias que influyen en la demanda de calefacción, refrigeración e iluminación artificial, tales como aislación térmica, forma edilicia, orientación, colores de superficies interiores y exteriores, y tamaño y tipo de ventanas.

•Potencia y eficiencia de los equipos, artefactos e instalaciones, considerando además las horas de uso y posibles sistemas de control automático.

•Comportamiento social y expectativas de los usuarios, por ejemplo los niveles de iluminación artificial y el control manual de luces en espacios de oficinas.

Aspectos generales

1. Las mediciones de consumo resultaron fundamentales para identificar estrategias de mejoras de la eficiencia energética del edificio o área particular. En algunos casos no fue fácil obtener los datos. En otros, los medidores corresponden a varios edificios o sectores, sin posibilidad de identificar consumos específicos. Contar con medidores para circuitos diferenciados por sectores o usos (por ej. iluminación), puede proporcionar información importante sobre la demanda, las variaciones estacionales, etc. Su instalación en edificios municipales fue un aspecto recomendado enfáticamente en el desarrollo del curso.

2. El Departamento de Hacienda del Municipio, si bien es responsable de pagar las facturas, en general no cuenta con capacidad técnica o interés en proyectos de eficiencia y uso consciente de la energía requerida para un adecuado funcionamiento del edificio y/o sector particular.

Durante el curso, se recomendó la designación de un ‘responsable energético-ambiental’ en el municipio en general y/o particular en el edificio, a cargo de la gestión energética, que permita realizar un seguimiento de las facturas y detectar variaciones y aumentos de consumo, relevar los equipos, artefactos e instalaciones, determinar potencias, horas de uso según funciones. Así, poder estimar la demanda de energía por rubro, desarrollar especificaciones para compras, que incluyan eficiencias mínimas, y realizar informes periódicos para presentar a las autoridades municipales, Intendentes y HCD, a fin de informar sobre las avances en eficiencia energética en los edificios municipales, así como identificar dificultades y obstáculos encontrados en el desempeño de estas funciones y encontrar
maneras de resolverlas.

3. Si bien la situación inflacionaria y los inevitables aumentos en las facturas dificultan la evaluación de costos y beneficios económicos, cabe sin embargo considerar que ello ofrece un importante incentivo para reducir la demanda a través de medidas de eficiencia y proporcionar casos piloto a transferir a la comunidad.

4. Los municipios funcionan con presupuestos anuales, lo cual no contribuye a proporcionar financiamiento para realizar medidas de eficiencia energética con futuros ahorros en la facturación.

5. En varios casos se propusieron sistemas fotovoltaicos FVs para generación de energía, instalación de energía renovable con alta visibilidad, aspecto sin duda importante para la imagen innovadora del municipio. Sin embargo, cabe considerar que estos equipos, si bien proporcionan una nueva fuente de energía eléctrica, no disminuyen la demanda de energía, reemplazan una fuente de energía convencional por una renovable. Medidas de eficiencia aumenta el rendimiento del sistema FV.

6. Importante considerar la complementación y correspondiente aporte entre la energía renovable ER y la eficiencia energética EE. En la mayoría de los casos, las medidas de eficiencia disminuyen la demanda sin reducir la calidad ambiental o requerimientos funcionales del edificio, reduciendo los costos y los impactos ambientales con menor inversión que un proyecto con paneles fotovoltaicos.

Además, las medidas de eficiencia energética aumenta el rendimiento de las instalaciones FVs, permitiendo reducir la potencia de la instalación o cubrir una mayor proporción de la demanda.