Fondo Fiduciario RAMCC


23/01/2019

La Red Argentina de Municipios contra el Cambio Climático (RAMCC) está compuesta actualmente por 160 gobiernos locales de todo el país, desde grandes ciudades hasta pequeños pueblos, que en conjunto representan 10.000.000 habitantes. La RAMCC es un instrumento para la coordinación y promoción de las políticas públicas locales que luchan contra el cambio climático, y como tal, su principal objetivo es la implementación de proyectos o programas a nivel local y regional o nacional para la mitigación y/o adaptación al cambio climático mediante la movilización de recursos locales, nacionales e internacionales.

En sus esfuerzos por llevar adelante acciones ambiciosas en sus comunidades, los miembros del RAMCC establecieron el primer fideicomiso argentino conformado por gobiernos locales, dedicado exclusivamente a gestionar, colectivamente, fondos para implementar sus planes de acción climática locales. Unidos a través de esta nueva herramienta, los municipios crean un proceso transparente, obtienen apoyo técnico y administrativo para desarrollar proyectos sostenibles y el respaldo financiero necesario para sumarse a los flujos financieros globales que no tendrían por sí solos, ya que muchos de los gobiernos locales no son considerados socios confiables y rentables, especialmente los pequeños. De este modo, las administraciones locales son a la vez, fiduciantes y beneficiarias del fondo fiduciario.

La primera iniciativa elaborada en el marco de esta herramienta es uno para mejorar la eficiencia en la Iluminación de la vía pública en 42 municipios, que se desarrolló en conjunto con el Centro sobre Eficiencia Energética de Copenhague.

Para este caso, dentro del marco del Fideicomiso RAMCC, se establecerá una Cuenta Fiduciaria Especial, que tendrá como objetivo específico el manejo de los fondos aportados a este proyecto y que podrá incorporar aportes de terceros provenientes de bancos y/o el sector privado. El Fideicomiso será responsable de la búsqueda de financiación y del desarrollo e implementación de proyectos de eficiencia energética.

El recambio a alumbrado público energéticamente eficiente es una transición relativamente simple de concretar y con grandes retornos a términos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero e incluso costos. Hay que tener en cuenta que Argentina tiene actualmente una matriz energética que depende en gran manera de los combustibles fósiles y, por lo tanto, la energía representa el mayor sector de emisiones de gases de efecto invernadero. Siendo la iluminación un servicio público clave gestionado en la mayoría de los casos por los gobiernos locales, muchas ciudades tienen en su cartera de proyectos que implicaban la sustitución de la iluminación convencional por iluminación LED. Unificar estos proyectos de inversión relativamente similares en un "paquete" que puede considerarse un proyecto de inversión único, es la innovación clave de esta iniciativa. Estableciendo y comunicando los criterios para la agrupación de proyectos, y proporcionando estructuras para datos de prerrequisitos e información que puedan permitir a los gobiernos registrarse como interesados en dicho despliegue de proyectos, se amplía la posibilidad de acceso a una financiación de mayor escala, ahorros en costos y acelerar la implementación de medidas de eficiencia energética.


Proyecto: Alumbrado público eficiente en Argentina, asistencia técnica.
Antecedentes y contexto
La eficiencia energética forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, en virtud del cual la tasa de mejora mundial debe duplicarse para 2030; además, los objetivos establecidos en el Acuerdo de París sobre el Clima han resaltado a la eficiencia energética en la agenda política, industrial y de la sociedad civil, como herramienta principal para la reducción de las emisiones. El desarrollo de políticas nacionales sobre eficiencia energética gana ritmo en todo el mundo, formando parte de las Contribuciones Nacionales y de las políticas y reglamentación de cada país, que se enfocan en la potenciación de los mercados de productos eficientes y la legislación para regular el funcionamiento sectorial.

Además de la política y el marco normativo, invertir en tecnología de eficiencia energética es también una clave para el éxito en las reducciones de emisiones, teniendo el potencial de recortar hasta 22 GtCO2 en 2030 y poner al mundo en buen camino para alcanzar el objetivo de 2 °C. Aunque la energía necesaria para producir una unidad económica (intensidad energética) a nivel mundial ha mejorado en los últimos años, no es suficiente para alcanzar los objetivos propuestos. Todavía hay también un largo camino para cerrar la brecha entre la política a nivel nacional y la aplicación efectiva a nivel local y la inversión deseable.

Muy a menudo, algunas limitaciones, como la falta de datos, la escasez de personal debidamente capacitado y la ausencia de recursos financieros obstaculizan el despliegue del potencial de eficiencia energética total en los edificios, la industria y el transporte. Por otra parte, las oportunidades de eficiencia energética, generalmente se encuentran dispersas en proyectos a menudo pequeños y en general no tienen gran impacto visual, dificultando la implementación de medidas que puedan aprovecharlas. Sin embargo, la suma del número infinito de pequeñas oportunidades que quedan aún por tomar en cuenta, está retrasando el ahorro de una cantidad sustancial de energía.

Eficiencia energética a nivel local
Los gobiernos locales, como prestadores de servicios y como consumidores de energía, desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de políticas, así como en la promoción y difusión de las mejores prácticas y tecnologías. De hecho, los municipios tienen en sus manos las herramientas para lograr la sostenibilidad del sistema, trabajar con las partes interesadas y desarrollar medidas en pos de la eficiencia energética. Los gobiernos locales son responsables de los servicios energéticos comunitarios, pero también pueden invertir, establecer leyes y reglamentos locales, promover auditorías energéticas y evaluaciones en infraestructura pública y tener acceso directo a la información necesaria.

Las oportunidades de eficiencia energética son bien conocidas a nivel local, sin embargo, aún no se han aprovechado. La eficiencia energética en la infraestructura local puede desempeñar un papel relevante tanto en el trabajo hacia los objetivos de reducción de emisiones como en la reducción de los gastos en energía, haciendo que el presupuesto quede disponible para otras áreas, como la salud, el bienestar de los ciudadanos y la educación. Entre las intervenciones prioritarias de eficiencia energética se identifica la iluminación de la vía pública.

A nivel financiero, principalmente vinculado a los fondos internacionales o regionales y a los mecanismos de financiación, muchos de los gobiernos locales no se consideran socios confiables y rentables para ser destinatarrios de tales recursos. Carecen de garantías crediticias, no han gestionado previamente recursos externos internacionales, no conocen los mecanismos internacionales financieros y económicos y, en muchos casos, sus proyectos no cumplen con las normas internacionales básicas establecidas por los propios financiadores, especialmente si nos referimos al sistema de créditos. Estas asimetrías se profundizan cuando se comparan los gobiernos locales pequeños y medianos con las ciudades que superan el millón de habitantes, capitales de países o estados provinciales, donde la mayoría de los fondos de cooperación y contribuciones proporcionados por los gobiernos están enfocados.

Alumbrado urbano energéticamente eficiente como un “recurso simple” ampliamente disponible
La iluminación es un servicio público clave principalmente gestionado por los gobiernos locales, esencial para la seguridad de los usuarios de la calle y los peatones. El servicio de alumbrado público tiene una mayor demanda hoy en día debido al crecimiento de la población que vive en las ciudades y su relación directa con el bienestar y la imagen urbana. Sin embargo, todavía muchos artefactos de iluminación a nivel mundial son anticuados y, por lo tanto, altamente ineficientes. Este hecho conduce a una mayor demanda de energía, así como a mayores necesidades de mantenimiento que se reflejan en mayores costos para los gobiernos locales. Actualmente, los cambios tecnológicos en la industria de la iluminación permiten un buen nivel de calidad de servicio asociado a un menor consumo energético, hasta un 80% más bajo que la mayoría de los accesorios existentes. Además, las nuevas tecnologías también se benefician de una vida útil más prolongada y menores costos de mantenimiento.

Situación energética en Argentina
La Argentina tiene actualmente una matriz energética que depende en alto grado de los combustibles fósiles y, en los últimos años, los niveles de importación de energía han generado una dependencia significativa de los mercados internacionales y cuentas fiscales nacionales desequilibradas. El sistema eléctrico nacional también enfrenta dificultades para satisfacer una demanda creciente. En este contexto, es necesario un cambio de paradigma en todos los sectores. Considerando el total de las emisiones de gases de efecto invernadero de Argentina, la energía representa el mayor sector emisor, constituyendo así un pilar fundamental en el desarrollo de las políticas energéticas y medioambientales y estableciéndose como una política concreta de mitigación del cambio climático. Argentina tiene un plan sectorial de acción sobre energía y cambio climático en vigor, en el que se destaca la urgente necesidad de promover la eficiencia energética. Dentro de las medidas establecidas se incluye la sustitución de la iluminación convencional por iluminación LED, tanto en usos públicos como privados, y un esquema de etiquetado y normas en todo el país para el mejor rendimiento energético de los edificios.

Uno de los desarrollos más innovadores en cuanto a unificación de proyectos se está llevando a cabo en Argentina, donde se ha realizado una extensa recopilación de datos y una pre-evaluación de los artefactos municipales de alumbrado urbano. Un total de 42 municipios tienen ahora un profundo conocimiento de la infraestructura de iluminación existente y las oportunidades de eficiencia energética asociadas a ella, totalizando más de 300.000 luminarias para sustituir, que representan una inversión de más de 130 millones de dólares.

Modelo a implementar
La escalabilidad es clave para lograr un impacto global en la implementación de eficiencia energética. Existe una similitud relativamente alta entre el tipo de medidas de eficiencia energética que podrían aplicarse entre las distintas ciudades y distritos que responden a un contexto similar, y muchos ejemplos exitosos de dónde se ha hecho esto. Esta iniciativa tiene como objetivo proporcionar un modelo estandarizado, en el que las buenas prácticas que están produciendo resultados puedan replicarse a través de la normalización y transferencia, asegurando resultados de alto impacto en los municipios aspirantes. Habrá ahorros significativos en costos de transacción para aquellas oportunidades que sean accesibles a muchos municipios y que se prestan a su normalización y replicación, como es el caso de los proyectos de iluminación pública.
Unificar este tipo de pequeños proyectos de inversión individuales, relativamente similares, en un "paquete" que pueda considerarse un único proyecto de inversión, es la innovación clave de esta iniciativa. Estableciendo y comunicando los criterios y datos previos requeridos para la agrupación de proyectos y proporcionando estructuras de información y definición de proyectos que permitan a los gobiernos sumar sus iniciativas al proyecto unificado, facilitará el acceso a financiación a gran escala y acelera la implementación de medidas de eficiencia energética.

A tal efecto, el Fideicomiso RAMCC, a través de una Cuenta Fiduciaria Especial con fin específico, podrá recibir aportes especiales de terceros, generando sinergia entre los municipios, los bancos y el sector privado. El Fideicomiso será responsable de la búsqueda de financiación y del desarrollo e implementación de proyectos de eficiencia energética. Eventualmente, este Fideicomiso también necesitará una garantía para apoyar el préstamo contratado. 

Esta iniciativa está en tratativas con bancos multilaterales de desarrollo, IFIs y financistas que podrían apoyar las actividades de viabilidad técnico-económica aún pendientes y los estudios y desarrollo financiero del proyecto, todo esto de cara a la fase de inversión.

Objetivo general

El equipo que supervisa esta iniciativa (RAMCC) está buscando financiación para el desarrollo de un estudio de viabilidad para alumbrado urbano eficiente en 42 municipios de Argentina de 10 provincias del país.

Los gobiernos locales, como proveedores de servicios de alumbrado urbano en sus respectivos municipios, tienen la capacidad de diseñar políticas locales y de desarrollar medidas para sostener institucionalmente tales proyectos. Sin embargo, los municipios buscan apoyo técnico y económico para avanzar hacia la fase avanzada de la preparación del proyecto. Por el momento, los 42 municipios han llevado a cabo estudios de pre-factibilidad, para evaluar el potencial ahorro energético y económico, la reducción de emisiones de GEI y el número aproximado de luminarias a reacondicionar.

Los objetivos específicos de esta propuesta son los siguientes:

  • Analizar las opciones técnicas para el diseño de readecuación: estudios lumínicos, condiciones de suministro de red eléctrica, condiciones de infraestructura y evaluación económica técnica de diferentes soluciones.
  • Definir los aspectos técnicos de la implementación del reacondicionamiento del alumbrado urbano.
  • Estimar y evaluar los resultados del proyecto en un marco socioeconómico, en consonancia con el contexto local.

En una segunda instancia, financiamiento y apoyo serán necesitados para la implementación de la solución identificada.

Fideicomiso RAMCC
La Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC) está integrada por 158 gobiernos municipales de 16 provincias argentinas, está en funcionamiento hace ocho años, y en su territorio tienen asiento diez millones de habitantes de pequeñas, medianas y grandes ciudades. Como parte de sus acciones institucionales, la RAMCC se ha propuesto apoyar el diseño y acompañar la formulación de propuestas y acciones concretas de adaptación y mitigación al cambio climáticofactibles de ser financiadas.

En este contexto, un grupo de gobiernos locales de la RAMCC representados por sus máximas autoridades, el 27 de diciembre se unieron para dar nacimiento al primer fideicomiso argentino destinado a gestionar, apoyar y ejecutar proyectos, programas y políticas vinculadas a la adaptación y mitigación del cambio climático: el “Fideicomiso RAMCC”.

El Fideicomiso RAMCC se conformó con un grupo de Municipios Iniciales, éstos fueron:

  • Mónica Fein, Intendenta de Rosario (provincia de Santa Fe)
  • Carlos Briner, Intendente de Bell Ville (provincia de Córdoba)
  • Carlos Carignano, Intendente de Camino Aldao (provincia de Córdoba)
  • Tadeo García Zalazar, Intendente de Godoy Cruz (provincia de Mendoza)
  • Mercedes Altamirano, Intendenta de Los Molles (provincia de San Luis)
  • Adrián Tagliari, Presidente Comunal deLlambi Campbell (provincia de Santa Fe)
  • Amadeo Vallejos, Intendente de Reconquista(provincia de Santa Fe)
  • Alejandro Luciani, Presidente Comunal de Soldini (provincia de Santa Fe)
  • Mauricio Tartaglini, Presidente Comunal de Villa Eloísa (provincia de Santa Fe).

El Fideicomiso RAMCC pasa a ser así, una nueva herramienta para que los municipios cuenten con el respaldo y la transparencia necesarias para que se viabilicen inversiones que no podrían canalizarse a un municipio en forma individual. Este mecanismo, permite unir los esfuerzos de todos los gobiernos municipales que deseen aportar recursos para enfrentar al cambio climático, convirtiéndoles a su vez en beneficiarios de los recursos, fondos y servicios que el Fideicomiso RAMCC gestionará.

A través de sus intendentes, los municipios miembros de la RAMCC adhieren al Fideicomiso firmando un Contrato y Carta de Adhesion. Una vez hecho esto, se constituyen como Fiduciantes y beneficiarios directos, para lo cual aportan un monto de dinero inicial y se comprometen a realizar un aporte económico anual para el sostenimiento de la herramienta. En tal sentido, el Fideicomiso RAMCC tiene un plazo de funcionalidad de treinta años.

Los fiduciantes asignan un Consejo de Intendentes, que se constituye en el órgano decisorio del Fideicomiso. Conformado por intendentes fiduciantes, toma las decisiones centrales, aprueba las acciones, presupuestos, políticas internas y adhesión de nuevos miembros, la política de asignación de proyectos, y determina las funciones y competencias de los demás espacios de la herramienta. Además, asigna los recursos gestionados tanto por el propio fideicomiso como por la Secretaria Ejecutiva.
La Secretaria Ejecutiva, por su parte, es la responsable de por un lado, obtener recursos y aportes de terceros que puedan ser asignados al fideicomiso. Por el otro, acompaña y apoya a los potenciales beneficiarios en la elaboración y presentación de proyectos, programas y políticas vinculadas a la adaptación y mitigación del cambio climático financiables a través de este mecanismo.

Junto a ello, el Fideicomiso cuenta con un Fiduciario (Banco Municipal de Rosario B.M.R Mandatos & Negocios), que es quien tiene la responsabilidad de administrar los fondos disponibles en base a las indicaciones del Consejo de Intendentes y Secretaría Ejecutiva que compone el Fideicomiso.

El Objetivo Principal del Fideicomiso RAMCC es promover acciones concretas en cuanto a mitigación y adaptación al cambio climático, movilizando recursos locales, nacionales e internacionales y ejecutando proyectos y programas municipales, regionales, nacionales e internacionales. En ese marco, el Fideicomiso cuenta con una política estricta de asignación de proyectos, la cual es avalada y aprobada por los Fiduciantes (municipios) en Asamblea de Fiduciantes. Adicionalmente es requisito, para los municipios que integran el Fideicomiso, contar con su inventario de gases de efecto invernadero a los efectos de ser beneficiarios de los recursos y fondos.

Además de ello, los proyectos apoyados por el Fideicomiso deberán contener los siguientes principios:

  • Transparencia y acceso a la información
  • Justicia
  • Equidad
  • No discriminación
  • Contribuir al mejoramiento y conservación del ambiente
  • Promover la sustentabilidad
  • Impulsar el triple impacto

En su etapa inicial, el Fideicomiso se constituye con los aportes de los Fiduciantes (municipios), siendo una de sus principales ventajas comparativas respecto a instrumentos alternativos de financiamiento, el dejar abierta la posibilidad de recibir aportes de terceros (organismos internacionales, organismos multilaterales, bancos, entidades financieras, fondos, fideicomisos, agencias de promoción, agencias de inversión, agencias de fomento, agencias gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, asociaciones, fundaciones, etc.) en la forma de préstamos, concesiones, inversiones, donaciones y aportes no reembolsables, entre otros. Estos aportes de terceros, locales o del exterior, pueden traducirse en bienes y recursos económicos que permitan a los beneficiarios llevar adelante sus acciones y programas frente al cambio climático. Además, el propio Fideicomiso puede realizar inversiones que repercutan posteriormente en ganancias aplicables a los proyectos que gestiona.