El sueco Tommy Lindström compartió estrategias para generar conciencia sustentable en Paraná


26/11/2018

El sueco Tommy Lindström llegó a Paraná en representación de la asociación eco-comunas de Suecia, que trabajan en conjunto con la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (Ramcc), de la cual forma parte la Municipalidad paranaense, a través de la Subsecretaría de Ambiente Sustentable.

Lindström, quien es jefe de proyectos nacionales e internacionales de energía renovable y eficiencia energética por la Union Europea, en su visita a la capital entrerriana dialogó con EL DIARIO y compartió sus conocimientos sobre energías sustentables y señaló estrategias que utilizan los países nórdicos de Europa para la disminución del desperdicio de alimentos.

-¿Hace cuánto se habla en el norte de Europa sobre sustentabilidad?

-Llevamos 40 años trabajando en ello y hoy no tenemos riesgos sanitarios.

-¿Desde qué lugar empieza la concientización?

-Desde los colegios. A través de diferentes métodos, que resultaron bien, buscamos hacer más conscientes a los alumnos, con cursos y brindando información. Organizamos semanas saludables y eventos para que se entusiasmen.

-¿Cómo combaten el desperdicio de alimentos los países nórdicos?

-En el norte de Europa los restaurantes y los cafés venden platos sobrantes a la mitad de precio y los ofrecen a través de una app. Desde ahí los usuarios registrados lo piden y se los preparan para que lo retiren.

-¿Y esa estrategia tuvo aceptación?

-Sí, claro. En Dinamarca empezaron un proyecto hace tres años y hoy tiene 600 mil usuarios y 1.500 restaurantes adheridos en nueve países de Europa.

-¿Crees viable poder realizar estas experiencias en Argentina?

-Depende la cultura. En el norte ya estamos conscientes porque hace 40 años venimos escuchando del daño ambiental. Entonces comprar un plato sobrante o ropa de segundo uso da lo mismo, pero en otros países es un símbolo de pobreza tener estas conductas. Esa mentalidad es lo que debe cambiar.

-Acá se ven muchas personas que comen directamente lo que encuentran en los contenedores de basura ¿allá se ven estas situaciones?

-Allá no tenemos tantas diferencias de clases sociales, todos pueden servirse un plato de comida todos los días y no hay necesidad de buscarlo en la basura.

Un gran porcentaje del transporte público en Suecia utiliza el biogás, que se genera con residuos orgánicos.

RESIDUOS y ENERGÍAS RENOVABLES

-¿Funciona la separación de residuos?

-Sí, los residuos domésticos se separan y se dejan en los contenedores de manera gratuita. Solamente la basura mixta (desechos compuestos por dos o más materiales) debe dejarse a parte y se debe pagar por kilo para que te la recoja el camión, pero se cumple tanto con la separación que sólo dos veces al mes tiene la necesidad de pasar el recolector.

-¿Qué obtienen a través de la basura orgánica?

-Obtenemos biogás y es obligación por ley que cada municipio lo haga. En mi región el año pasado, con el biogás producido con basura mantuvimos todo el transporte público. También usamos la incineración para que la basura se convierta en energía eléctrica. El almacenamiento de energía es el futuro y el biogás es lo ideal.

-¿Es cierto que tanto Suecia como Noruega tienen que comprar basura?

-Es verdad, nunca pensaron que los suecos iban a separar tanto, que hoy en día Suecia tiene que compran residuos Alemania, Holanda e Inglaterra para sostener las plantas de sustentación y generar energías. Mientras que los demás países deben invertir en vertederos y rellenos sanitarios para deshacerse de la basura.

-Y con los desechos que no se puede hacer energía ¿qué hacen?

-En Suecia el 0,8% de la basura va a disposición final, y está compuesta por residuos de concreto o cerámica, los cuales se usan para construir carreteras. Por eso realmente no hay desperdicio.

-En Entre Ríos la apuesta está encaminada hacia los rellenos sanitarios ¿cree que es una solución?

-Es una solución temporaria, pero a largo plazo no sirve. Se tiene que apostar a que los residuos sean separados en el origen, en casa.

-¿Las energías renovables pueden funcionar en esta región del país?

-Acá tienen todo: el viento, el sol, la tierra y los residuos. Pero los conocimientos ecológicos no se compran, por eso la idea nuestra es poder ayudar a que lo adquieran. Es un proceso a largo plazo y el primer paso es educar a la ciudadanía, y luego tener en claro qué es lo que se va a hacer con cada energía que podamos obtener.

ACCIONES QUE INCENTIVAN

-Muchas ciudades europeas son alagadas por su limpieza urbana, además de la conciencia ciudadana ¿motivan de alguna forma a los vecinos para evitar la contaminación?

-Por las botellas o latas te dan plata, uno va a una máquina coloca su envase y recibe un vale para cambiar por dinero. En verano, por ejemplo, llegan familias completas a los balnearios para juntarlas y ganan una fortuna. Eso es una gran ayuda para que los espacios estén limpios.

-¿Las industrias también ayudan en este mecanismo sustentable?

-En algunos casos sí. En unos meses una cervecería de Dinamarca lanzará una botella vegetal, lo cual significa que si llega a la naturaleza se va a desintegrar en seis meses y no generará ningún efecto ambiental, eso va cambiar el mercado por completo.

A FUTURO

-¿Cuáles serán los próximos pasos a dar en el trabajo junto a la Red de Municipios?

-La idea es realizar un proyecto que traeremos desde la Unión Europea, en el que vamos a buscar los mejores ejemplos de Suecia y Dinamarca, y traerlos acá para explicarlos en charlas. Queremos hacer pruebas pilotos de iluminación Led y eficiencia energética en Entre Ríos y después expandirlo a los otros municipios del país.

-De uno a cien años ¿en cuántos cree que Argentina puede lograr lo que se hace en Europa?

-En 15 años. La tecnología y el conocimiento están a disposición y creo que hay que poner el pie y empezar, pero con decisiones políticas a largo plazo y decidirse a ser un país sustentable. Si uno recuerda el caso de Singapur, 40 años atrás era uno de los países más pobres del mundo y en la actualidad es uno de los más avanzados gracias a las políticas sustentables.