Nobel Economía a dos expertos sobre el cambio climático e innovación


08/10/2018

El Nobel de Economía 2018 fue otorgado hoy a los estadounidenses William D. Nordhaus y Paul M. Romer por integrar respectivamente los aspectos relativos al cambio climático y a las innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico, anunció hoy la Real Academia de Ciencias de Suecia en Estocolmo.

El secretario general de la Academia, Göran K. Hansson, fue el encargado de anunciar los galardones, que este año celebran su 50 edición.

Nordhaus

Nordhaus fue la primera persona que creó un modelo cuantitativo que describe la interacción global entre la economía y clima. Su modelo está muy difundido y se usa para examinar las consecuencias de las intervenciones de política climática, por ejemplo los impuestos al carbono.
Sus investigaciones establecieron que la forma más efectiva de mitigar los problemas causados por las emisiones de gases de efecto invernadero es crear un sistema global de impuestos al carbono que se aplique de manera uniforme en todos los países.

Romer

Por su parte, Romer creó las bases para lo que se llama en la actualidad teoría del crecimiento endógeno, que ha generado muchísima investigación nueva sobre las regulaciones y políticas que impulsan nuevas ideas y la prosperidad a largo plazo.

El premio del año pasado fue concedido al estadounidense Richard H. Thaler, de la Universidad de Chicago, por ayudar a comprender "la psicología de la economía" y hacerla más humana. Thaler trabajó muchos años en el análisis de la economía del comportamiento, que trata sobre los factores psicológicos y de otro tipo que afectan a las decisiones económicas.

El de Economía no es un Nobel en el sentido estricto, porque no fue creado en el testamento de Alfred Nobel como los demás galardones, sino que fue fundado en 1968 por el banco central sueco. La Fundación Nobel lo designa de hecho como "Premio del Riksbank Sueco en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel".

Pese a ello, la ceremonia de entrega tiene lugar el 10 de diciembre, en el aniversario de la muerte de Nobel, al igual que el resto de premios de Medicina, Física, Química y Paz -ya anunciados- y Literatura -suspendido este año a raíz de un escándalo de abusos-.

El economista estadounidense se mostró optimista sobre las posibilidades de reducir las emisiones de dióxido de carbono que contribuyen al calentamiento global, en una primera reacción tras ser galardonado hoy con el Nobel de Economía.

"Es totalmente posible para los seres humanos producir menos dióxido de carbono. Hay elementos compensatorios pero una vez que empecemos y probemos y reduzcamos las emisiones de carbono, nos sorprenderemos de que no era tan duro como anticipábamos", dijo en una conversación telefónica con la prensa reunida en la Real Academia de Ciencias de Suecia en Estocolmo.